domingo, 13 de junio de 2010

23 años DOS meses

Si busco 23 años la mayoría de las notas hablan de la crisis del cuarto de vida, la verdad me da pavor, ya tengo 23 años, tengo 23años y dos meses.

Junio del 2010 no fue el mejor mes, cumplí 23 años, me desvelé como nunca, parecía un zombie, no estaba presente donde mi cuerpo si, me preguntaba cada segundo si en verdad todo vale la pena, si la vida que llevo es la correcta para mi, comenzaba con el que hubiera pasadado si...

Y justo en el momento correcto, cuando no tenía el estrés que caracterizó a ese mes, cuando creía tener todo bajo control, cuando incluso pensé en salir a pasear, recibí la peor noticia que siempre supe que recibiría, que siempre me negué a recibir, que quería negarme a creer, y que jamás querría escuchar, que me partió en millones de pedazos y ni hablar de cómo quedó mi corazón, destrozado es poco.

Pero que a la vez me ayudó a saber que estoy haciendo lo correcto, ahora comprendo que realmente todo tiene un momento para ocurrir, que si no estás listo las cosas no te llegarán, aunque estoy segura que no ha sido la forma en que quería aprenderlo.

Todos tenemos tiempos distintos, tenemos que experimenar mil cosas para poder ser las personas que fuimos, somos y seremos. Algunas personas vamos más lentas que el promedio, otras van más rápido, 22 no es el número en que quería que te quedaras. 22 no es un buen número para morir.

Te extraño, te amo y te extraño. Dos meses no son suficientes para calmar mi dolor, 22 años tampoco es la edad en que debías cambiar. y mucho menos DOS años el tiempo que nos perdimos de vista y no volvernos a ver ni a hablar.

Te quedas en cada rincon, en cada suspiro, pero sobre todo, te quedas en la sonrisa de Damián.